Quizá, una necesidad común a muchas personas mayores es la de sentirse escuchado, y por tanto, la de expresarse.
En el encuentro grupal se pone en común la soledad, la desmotivación, la dependencia, la falta de mimos... para elaborar cómo se ha llegado a ese sentimiento, encontrar opciones de salida o solución y, desde el aquí y el ahora, dotar de significado a un pasado que resignificará el presente.
Facilitando esos contextos de escucha atenta y expresión en grupo, a través de diferentes herramientas, acompañamos a personas mayores a sentir el arte como algo accesible y comunicador de sentimientos, a veces olvidados, ofreciendo un espacio de intercambio y contenedor de la emoción.
La palabra es Respeto.